Sorbo tras sorbo

 

Espresso sin cuchara:

sin leche ni azúcar;

ofendiendo de antemano:

como un café debe de ser

 

Doy un sorbo

y, aunque no quiero parar,

me detengo,

y lo saboreo

 

Un sorbo lo convierto

en un larguísimo trago,

saboreando, como tonto,

sorbo tras sorbo

 

Hace frío y me sienten ridículo;

pero, el día no importa,

yo sólo quiero mi café;

además, ¡es invierno!

 

Me autoanalizo

y, por eso,

dicen que necesito

un psicólogo;

 

Pero no creo en curas

y he visto muchas películas;

ahora, por eso,

tengo miedo a los manicomios

 

Me levanto con mi taza,

me acerco a la barra:

“te encargo otro,

por favor”